Los números de 2012

Publicado: 1 de enero de 2013 en Uncategorized

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

600 personas llegaron a la cima del monte Everest in 2012. Este blog tiene 5.900 visitas en 2012. Si cada persona que ha llegado a la cima del monte Everest visitara este blog, se habría tardado 10 años en obtener esas visitas.

Haz click para ver el reporte completo.

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Día 27: fin!!

Publicado: 19 de diciembre de 2012 en Uncategorized

Bueno, hasta aquí nuestras andanzas por kiwiland. Espero que os haya gustado este bitácora, gracias por compartir el viaje con nosotros.

Hasta la próxima!!

Días 25-26: Península de Banks

Publicado: 10 de diciembre de 2012 en Uncategorized
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El viaje llegaba a su fin, y como nos quedaban 3 días sueltos nos alquilamos un cochecillo (Mitchu ya estaba con su nuevo dueño :_( ) y nos fuimos un par de días a Akaroa, en la Península de Banks, a dos horas de Christchurch. Esta península y sus colinas se formaron a partir de dos erupciones volcánicas. Akaroa significa “Puerto largo” en maorí, y fue el primer asentamiento francés del país; los descendientes de dichos colonos siguen residiendo en ella. Es una bonita ciudad que recrea el ambiente de un pueblo francés, hasta el nombre de sus calles tienen nombre francés (rues Lavaud, Jolie…). Cuando llegamos Al y yo, justo coincidimos que era el aniversario de la llegada de la galera gabacha, y estaba todo el pueblo decorado con los colores de Francia, todos vestidos de època, e hicieron una recreación de la llegada de los colonos a la península… resultaba todo un poco forzado la verdad… pero bueno, es la poca historia que tienen y es la excusa para pasarlo bien.

Un dato: si los colonos franceses hubieran llegado 2 años antes la isla sur seguramente sería una colonia francesa… Gracias al tratado de Waitangui que firmó la paz entre colonos ingleses y maoríes los franceses no contaron con ningún apoyo y tuvieron que marcharse.

Bueno, esta zona se caracteriza por los bancos de delfines que tienen sus aguas, y es muy popular ir a nadar con estos animales y hacer cruceros para su avistamiento.

Es una zona muy bonita, soleada y con unos paisajes espectaculares, para variar. Lo peor fue que al ser la fiesta local, los alojamientos estaban todos ocupados, y solo encontramos una habitación en una granja a unos kilómetros. Nada más llegar ya nos dió mucho yuyu, teníamos que atravesar con las maletas (no las íbamos a dejar en el coche que eran todas nuestras pertenencias!) un montón de prados con vacas y otros bichos, pero lo peor fue ver la habitación, sin luz eléctrica ni nada… fue mirar el colchón y el almohadón y casi me hecho a llorar, estaba todo plagado de chinches! bueno, y de arañas de todos los colores y de mierda… en fin, que cogimos las maletas, le dijimos al señor que nos devolviera la pasta y nos fuimos corriendo… Menos mal que la recepcionista de un camping cercano nos buscó muy amablemente sitio en otro camping… por cierto este sí que estaba limpio…

Lo que más nos sorprendió de la zona es que a pesar de estar a 2 horas de Christchurch el terremoto que destruyó esta ciudad también llegó a estos pueblos, que se habían quedado sin algunas casas, sin algunos restaurantes y negocios locales, sin alguna iglesia… debió ser horrible…

Por cierto, las playas son espectaculares. 🙂

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Tradicionalmente la más inglesa de las ciudades del país, Christchurch representa la multiculturalidad urbana de Nueva Zelanda. Como su nombre hace sospechar, tiene iglesias anglicanas de estilo gótico y se ven mansiones de madera coloniales por todas partes.

Lo que pensábamos que nos íbamos a encontrar en esta ciudad eran grandes edificios, barrios burgueses, gente proveniente de diferentes países… pero lo que vimos fue muy diferente. El terremoto de 6.3 en la escala de Ritcher que había sacudido la ciudad apenas 5 meses antes, había dejado la ciudad en ruinas, aquello parecía Bagdad en plena guerra: edificios derrumbados, calles cortadas, obras por todas partes y la tristeza en la gente que se percibía en el ambiente. De hecho, la tristeza que se respiraba era tal que se nos contagió, y optamos por ir a ver solo un museo y poco más. Hay que decir que murieron más de 160 personas,  hubo decenas de heridos y más de 2oo desaparecidos, en una ciudad de poco más de 330.000 personas. Luego nos entramos gracias al museo que la ciudad está construida sobre una falla y que encima los cimientos de las casas no son sólidos, ya que se asienta sobre un cenagal….

¿Algo positivo? que a la hora de dejar expuesto el coche teníamos comprador!!! eso sí, era un alemán cuadriculao que le hizo una inspección al pobre Mitchu que lo dejó sin correa de distribución… pero se lo vendimos por 1.000$ más de lo que nos había costado jijijij

¿Algo bueno? el Canterbury Museum, Cathedral Square (aunque con la catedral derrumbada) y el Botanic Garden nos gustaron muchísimo.

¿Algo reconfortante? la casita (o cottage que llaman ellos) que nos agenciamos para esos días, preciosa. Aunque con una dueña un poco extravagante que quería hacernos pagar de más y una pared maltrecha debido al terremoto…

Día 21: Kaikura

Publicado: 4 de noviembre de 2012 en Uncategorized
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No nos pudieron dar peores noticias… hacía tanto viento mar adentro que los barcos se tenían que quedar en tierra… Era el destino al que llevaba esperando ir desde que llegué a Nueva Zelanda, ver ballenas ha sido siempre una de mis grandes ilusiones, pero tendrá que ser en otra ocasión…

Kaikura, es un lugar excepcional para el avistamiento de cetáceos: orcas, jorobadas, ballena azul, cachalotes, tiburón-ballena, 3 tipos diferentes de delfines, focas, leones marinos y pingüinos, entre otros animales. A poca distancia de la costa, se abre una fondo avisal de gran profundidad; además, a esta zona le llega una corriente de agua tropical muy rica en nutrientes, por lo que alberga un ecosistema marino de gran relevancia.

Por esta gran riqueza de cetáceos, Kaikura tradicionalmente era un pueblo de pescadores de ballenas, aunque ahora la economía local se sustenta en el turismo y ha dejado de lado la pesca.

El nombre Kaikura significa en maorí langosta. Es el paraíso de la langosta. Todos los restaurantes ofrecen en sus cartas langosta a las mil recetas. Nosotros optamos por un garito que habíamos visto en el programa “Españoles por el mundo” y que aparecía recomendado en nuestra Biblia (Lonely Planet). Se trata de una caseta enana apartada del pueblo pero en el “paseo marítimo”, que tenía 3 mesas cutres al aire libre, y que cogía energía de un generador que estaba dentro de un coche… PERO! : en su carta había peces y productos del mar baratas y con muy buena pinta! así que nos sentamos, espantamos un par de gaviotas que venían al olor de nuestro festín, y nos zampamos: 2 vieriras, media ración de mejillones, media langosta a la plancha y media langosta con una receta rara, todo ello acompañado con pan de molde y arroz blanco y ensalada como guarnición. Precio total: 25 $ !!!! Todo más que rico, tamaño de los productos XXL y un trato excepcional. 100% recomedable!

Al terminar, paseíto por una ruta a la boreta del mar viendo focas y leones marinos, y al caer la tarde camino a Christchurch… nuestro viaje estaba acabando, teníamos que vender a Mitchu, cerrar las cuentas del banco, recoger papeles burocráticos y certificados de pago de tasas… pero eso ya es otro post.

Día 20: Lago Tekapo – Kaikura

Publicado: 15 de octubre de 2012 en Uncategorized
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Con gran tristeza nos despedimos del Parque Nacional del Monte Cook… afortunadamente, el destino no podía pintar mejor: Kaikura, donde iríamos a ver ballenas! Fue un día de transición, porque teníamos por delante nada más y nada menos que 6 horas de viaje…

Alberto tenía muchas ganas de visitar esta región antes de pisar suelo neozelandés, en cambio yo no tenía ninguna expectativa, pero se convirtió en uno de nuestro top 3! Es una zona que impacta por sus enormes contrastes, la carretera hasta llegar recorre un paisaje desértico (al estar detrás de la barrera de los alpes las precipitaciones que llegan del Mar de Tasmania suelen caer en el lado oeste, por eso tanto contraste en apenas 60 km en línea recta hacia el océano).

Según nos íbamos acercando a los alpes, el entorno comenzó a cambiar, para empezar nos encontramos delante del Lago Pukaki, y nuestra primera sorpresa. El agua era de un turquesa que no habíamos visto antes en ningún lago, y después de ver otros 3 lagos con el mismo color, supimos que era debido a la “harina de roca”, un sedimento de sus aguas. Dicha harina se creó cuando un glaciar de fondo rocoso desplazó la cuenca del lago al desplazase por su superficie, y el roce de las rocas entre sí desprendió unas finas partículas, que acabaron suspendidas en el agua derretida del glaciar. Este sedimento da al agua un aspecto lechoso y hace que los rayos del sol se refracten.

Hicimos un par de excursiones de una hora cada una, el paisaje nos dejó alucinados porque la altura del pueblo es muy baja, y ante nosotros teníamos el monte más alto de toda Australasia, el Monte Cook o para los locales el Monte Aoraki, (Horadador de nubes)  de 3755 metros. De los 27 picos del país que sobrepasan los 3050 m., 22 se hallan aquí, y por ello es el centro de escalada por excelencia de Nueva Zelanda, no en vano el famoso Edmund Hilary hizo aquí sus primeros pinitos antes de ascender el Everest.

Por cierto, esa noche ganaron los All Blacks!!!!!

 

Fuente de algunos datos: Lonely Planet

Día 18: Milford Sound, Mirror Lakes

Publicado: 7 de septiembre de 2012 en Uncategorized

Y al día siguiente salió el sol… el día anterior aún sabiendo la suerte que tiene Al tenía mis dudas, pero una vez más, la flor que tiene mi niño en el trasero nos trajo un sol resplandeciente 🙂 Fiorland!!

Nos levantamos con la calma, desayunamos como rajás y nos fuimos a alquilar el crucero por los fiordos: por 3 horas con café y explicación incluida creo que eran 60$, unos 35 euros. Una vez abordo del barco nos encontramos de nuevo con la pareja de vascos, con los que continuamos el resto de la mañana.

Hay que decir que Fiorland es el destino preferido de los turistas que viajan a kiwiland, y a pesar de ser temporada baja las 5 compañías de cruceros no daban más de sí!

Desde el barco pudimos ver pingüinos y focas pero ninguna de las ballenas que se suelen avistar 😦 Bueno, por lo menos disfrutamos de un agua mineral recién caída de una cascada (nos pusieron debajo de la cascada, tuvimos el tiempo justo para entrar dentro del barco pero hubo gente que se mojó enterita jijiji ).

Mención especial para un habitante muy molesto, de nuevo la mosca de la arena o sand fly, capaz de amargar el día a cualquiera. Nosotros nos pusimos mangas largas y la verdad que no nos picaron, pero había gente acribillada…

Una curiosidad de la fauna marina de este lugar es que aquí hay un centro de investigación sobre animales avisales, debido a las continuas precipitaciones y el azote del océano, los peces avisales se creen que ese agua turbia y oscura corresponde a las profundidades del mar, cuando en verdad están prácticamente en la superficie 🙂 De hecho se suelen encontrar calamares gigantes y bichos de esos.

De vuelta, pudimos apreciar el paisaje tan espectacular que las lluvias torrenciales del día anterior no nos dejaron ver. Paramos en unos lagos, que de tan cristalina que es el agua el paisaje que tiene alrededor se refleja perfectamente en sus aguas, no en vano les han llamando Mirror Lakes o lagos espejo.

Teníamos esta fecha marcada en el calendario porque era la final del campeonato del mundo de rugby, y los All Blacks estaban en esa final!!! Debatimos sobre volver a Queenstown para verlo en las súperpantallas que había en la plaza y luego salir un poco de fiestuqui, pero al final el calendario y los km hasta el siguiente destino se impusieron (6 horas de coche)

Al estuvo enfurruñado y triste hasta mitad de camino, no quería irse de Fiorland!! Menos mal que al ver el lago Pukaki se le pasaron todos los males, pero eso ya es otro post.

 

Fuente de algunos datos: Lonely Planet

Este era el destino que Alberto tenía en la agenda con el número 1, remarcado, subrayado y requete-estudiado; qué disgusto se llevó el pobre al ver que llovía a mares… y es que aquí llueve 300 días al año, según ponía en nuestra guía es el segundo lugar del mundo donde más llueve.

Pero Alberto estaba empeñado en que si nos quedábamos al día siguiente íbamos a tener sol (en todas las páginas de forecast daban lluvias…) y como lo ví tan decidido no se me ocurrió decirle lo contrario. Así que con estas, aprovechamos la tarde para dar una vuelta por los alrededores.

Fuimos a un sitio donde se pueden ver las famosas KEAS, el único loro de montaña del mundo… y el único pajarraco que se alimenta de las gomas de las puertas de los coches… lo cierto es que es un bicho bastante grande, curioso y apacible, de color entre marrón, verde y naranja, que sobrevive debido a su variada dieta (es decir, se come todo lo que pilla) y que habita en la isla sur de Nueva Zelanda, y de nuevo, es un animal en peligro de extinción. La curiosidad es que la denominación Kea es la misma tanto en singular como en plural.

Me enfadé un poco con el pájaro porque sin darme cuenta se había comido un buen cacho de la goma de la puerta del conductor (al pobre Michu no le hacían falta más goteras…) y había dejado brillante la baca… teníamos que venderlo en dos semanas y estas marcas no ayudaban nada. Con que se me ocurrió tirarle una piedrecita muy pequeña para que se bajara de Michu, y de repente otra vez ese acento tan spanish que conocíamos bien “is that a kea? are there more?”  “no te preocupes, que no se van” le dije mientras veía la cara de pasmado del señor: eran una pareja de vascos! la verdad que muy majos, al día siguiente hicimos el crucero juntos y muy agradables, aunque su caravana sí que era agradable! siempre ha habido clases… 🙂

Después, fuimos a hacer la mini track Milford Track, de una hora aproximadamente, que resultó ser realmente bonita. Es de alabar lo cuidado que tienen los kiwis su entorno natural, que integra perfectamente comodidad para los turistas y respeto al medio ambiente. Con la humedad de esta zona, os podéis imaginar la vegetación que hay en las cercanías… no es de extrañar que haya sido una de las localizaciones de la peli King Kong de Peter Jackson.

Algo que nos impresionó muchísimo cuando llegamos a las cercanías de Milford Sound, es que es un valle parapetado por infinitas paredes de piedra, y con lo que llovía, caían cascadas de agua por todas partes, parecía un mundo diferente a todo, un Pandora muy real.

Ya en el Loge, tocaba por fin lavadora, ducha, conexión al mundo y una sopita caliente, no hace falta decir lo bien que dormimos esa noche 🙂

Tras un día muy intenso en Wanaka teníamos que llegar a dormir a Queenstown. Antes de buscar un lugar para aparcar a Mitchu, paramos en un McDonals de las afueras donde cenamos hasta estar llenísimos, estábamos realmente hambrientos: cayeron 2 hamburguesas para cada uno, ración extra de chips, un Mcflurry de M&Ms de postre y no sé cuántos vasos de bebida nos llenamos! Además, aprovechamos para cargar el laptop y enchufarnos al mundo.

Como se nos hizo bastante tarde, no buscamos un lugar adecuado para dormir en el coche, y a las 6 de la mañana nos despertó un agente del DOC que nos quería poner una multa de las buenas (200$ por cabeza!), menos mal que le dimos pena y lo dejó en el coste de un camping del DOC y un desmantelamiento inmediato del chiringuito. Total, que estábamos a las 6.30 de la mañana viendo amanecer en Queenstown, a las 7.30 ya nos conocíamos el pueblo y a las 8 estábamos en el Starbucks bebiéndonos un café riquísimo (llévabamos 20 días bebiendo café de lata…).

Tras el chute de cafeína, consultar la Lonely Planet y el libro de localizaciones del SDLA, pusimos rumbo a Glenorchy, localidad a 30 minutos e… ISENGARD!! Bueno, desde allí salía también la ruta que íbamos a hacer, parte de la Routeburn Track, lugar de filmación de Lorthlorien!! el día prometía mucho!!!

Lo cierto es que una gran parte de la película del SDLA se grabó en las proximidades de Queenstown: Amon Hen (que es una finca privada dnd no se puede entrar), Ithilien (esa noche dormimos en Ithilien!!!!!!!!…) y parte del río Anduin (Pillars of the kings!!), Misty Mountains, Dimrill Dale, parte del bosque de Fangorn y las PUERTAS DE KHAZAD-DUM!!!!!!! bueno bueno bueno… estábamos que no cabíamos en nosotros! allí nos hubiéramos quedado una temporada como unos frikis yendo a cada lugar…

Bueno, el resto de los mortales que nos son unos frikis y que visitan Glenorchy y sus rutas, lo hacen porque es un lugar de una imponente belleza, como podréis ver en las fotos.

Por no hacer más largo el post, que podría ser infinito, solo añadir que es uno de los lugares de imprescindible visita en NZ, la ciudad de Queenstown es preciosa, el entorno es lo más y uno se podría quedar allí a vivir tranquilamente para el resto de su vida… de hecho, si alguna vez me pierdo me podréis encontrar aquí 🙂

La Routeburn track fue espectacular, de las 6 horas de caminata solo de ida nosotros “solo” hicimos 3. El punto gracioso lo pusieron unos pajarillos que al no estar acostumbrados a ver gente nos acompañaron un rato y se nos acercaban curiosos.

El único punto negativo, es un molesto insecto, “sand fly” o mosca de la arena, una mosca diminuta que muerde con un apetito feroz…