Archivos para septiembre, 2012

Día 18: Milford Sound, Mirror Lakes

Publicado: 7 de septiembre de 2012 en Uncategorized

Y al día siguiente salió el sol… el día anterior aún sabiendo la suerte que tiene Al tenía mis dudas, pero una vez más, la flor que tiene mi niño en el trasero nos trajo un sol resplandeciente 🙂 Fiorland!!

Nos levantamos con la calma, desayunamos como rajás y nos fuimos a alquilar el crucero por los fiordos: por 3 horas con café y explicación incluida creo que eran 60$, unos 35 euros. Una vez abordo del barco nos encontramos de nuevo con la pareja de vascos, con los que continuamos el resto de la mañana.

Hay que decir que Fiorland es el destino preferido de los turistas que viajan a kiwiland, y a pesar de ser temporada baja las 5 compañías de cruceros no daban más de sí!

Desde el barco pudimos ver pingüinos y focas pero ninguna de las ballenas que se suelen avistar 😦 Bueno, por lo menos disfrutamos de un agua mineral recién caída de una cascada (nos pusieron debajo de la cascada, tuvimos el tiempo justo para entrar dentro del barco pero hubo gente que se mojó enterita jijiji ).

Mención especial para un habitante muy molesto, de nuevo la mosca de la arena o sand fly, capaz de amargar el día a cualquiera. Nosotros nos pusimos mangas largas y la verdad que no nos picaron, pero había gente acribillada…

Una curiosidad de la fauna marina de este lugar es que aquí hay un centro de investigación sobre animales avisales, debido a las continuas precipitaciones y el azote del océano, los peces avisales se creen que ese agua turbia y oscura corresponde a las profundidades del mar, cuando en verdad están prácticamente en la superficie 🙂 De hecho se suelen encontrar calamares gigantes y bichos de esos.

De vuelta, pudimos apreciar el paisaje tan espectacular que las lluvias torrenciales del día anterior no nos dejaron ver. Paramos en unos lagos, que de tan cristalina que es el agua el paisaje que tiene alrededor se refleja perfectamente en sus aguas, no en vano les han llamando Mirror Lakes o lagos espejo.

Teníamos esta fecha marcada en el calendario porque era la final del campeonato del mundo de rugby, y los All Blacks estaban en esa final!!! Debatimos sobre volver a Queenstown para verlo en las súperpantallas que había en la plaza y luego salir un poco de fiestuqui, pero al final el calendario y los km hasta el siguiente destino se impusieron (6 horas de coche)

Al estuvo enfurruñado y triste hasta mitad de camino, no quería irse de Fiorland!! Menos mal que al ver el lago Pukaki se le pasaron todos los males, pero eso ya es otro post.

 

Fuente de algunos datos: Lonely Planet

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Este era el destino que Alberto tenía en la agenda con el número 1, remarcado, subrayado y requete-estudiado; qué disgusto se llevó el pobre al ver que llovía a mares… y es que aquí llueve 300 días al año, según ponía en nuestra guía es el segundo lugar del mundo donde más llueve.

Pero Alberto estaba empeñado en que si nos quedábamos al día siguiente íbamos a tener sol (en todas las páginas de forecast daban lluvias…) y como lo ví tan decidido no se me ocurrió decirle lo contrario. Así que con estas, aprovechamos la tarde para dar una vuelta por los alrededores.

Fuimos a un sitio donde se pueden ver las famosas KEAS, el único loro de montaña del mundo… y el único pajarraco que se alimenta de las gomas de las puertas de los coches… lo cierto es que es un bicho bastante grande, curioso y apacible, de color entre marrón, verde y naranja, que sobrevive debido a su variada dieta (es decir, se come todo lo que pilla) y que habita en la isla sur de Nueva Zelanda, y de nuevo, es un animal en peligro de extinción. La curiosidad es que la denominación Kea es la misma tanto en singular como en plural.

Me enfadé un poco con el pájaro porque sin darme cuenta se había comido un buen cacho de la goma de la puerta del conductor (al pobre Michu no le hacían falta más goteras…) y había dejado brillante la baca… teníamos que venderlo en dos semanas y estas marcas no ayudaban nada. Con que se me ocurrió tirarle una piedrecita muy pequeña para que se bajara de Michu, y de repente otra vez ese acento tan spanish que conocíamos bien “is that a kea? are there more?”  “no te preocupes, que no se van” le dije mientras veía la cara de pasmado del señor: eran una pareja de vascos! la verdad que muy majos, al día siguiente hicimos el crucero juntos y muy agradables, aunque su caravana sí que era agradable! siempre ha habido clases… 🙂

Después, fuimos a hacer la mini track Milford Track, de una hora aproximadamente, que resultó ser realmente bonita. Es de alabar lo cuidado que tienen los kiwis su entorno natural, que integra perfectamente comodidad para los turistas y respeto al medio ambiente. Con la humedad de esta zona, os podéis imaginar la vegetación que hay en las cercanías… no es de extrañar que haya sido una de las localizaciones de la peli King Kong de Peter Jackson.

Algo que nos impresionó muchísimo cuando llegamos a las cercanías de Milford Sound, es que es un valle parapetado por infinitas paredes de piedra, y con lo que llovía, caían cascadas de agua por todas partes, parecía un mundo diferente a todo, un Pandora muy real.

Ya en el Loge, tocaba por fin lavadora, ducha, conexión al mundo y una sopita caliente, no hace falta decir lo bien que dormimos esa noche 🙂